 |
Conocer
Gines - Personajes ilustres
Repasamos
en esta sección algunos de los personajes más ilustres de Gines.
NARCISO
JOSÉ HEREDIA ESPINOLA Y BEGINE.
Conde de Ofalia, nacido en Gines el 11 de Septiembre de 1775, en
cuya Parroquia
fue bautizado el día 17 de dicho mes. Ocupó la Secretaría
de la Embajada de España en los
EEUU. En 1823 fue nombrado Ministro de Gracia y Justicia y
después Ministro de Estado. Tras ocupar diferentes cargos diplomáticos
y de Gobierno, Fernando VII le nombró en su testamento Secretario
del Consejo de Gobierno, en la Regencia de Doña Cristina. En 1837,
hasta septiembre de 1838, ocupó la presidencia del Consejo de
Ministros.
FRAY
RAMÓN DE GINES.
Nace y muere en Gines (1879-1926). Religioso capuchino, orador
sagrado y escritor. Ocupó diferentes cargos de responsabilidad en
la Orden Capuchina, destacando por su profundo talento y vasta
cultura.
SOR
NATIVIDAD DE SANTA RITA PACHECO SILVA.
Nace y muere en Gines (1876-1958) Religiosa
Agustina,
rigió el
Convento de San Leandro de Sevilla durante muchos años. Fue
abadesa ininterrumpidamente durante treinta años. Fue la monjita
de las yemas. En tiempos de grandes dificultades y escaseces
estuvieron a punto de desaparecer, pero su ánimo firme y sereno
sostuvo su elaboración. Por ella hay yemas de San Leandro en
Sevilla y en el mundo.
RAMÓN
VEGA PÉREZ. Prestigioso
médico, nacido en Gines el 22 de agosto de 1901. Ejerció la
medicina durante más de cuarenta años. Hijo adoptivo de Umbrete, título
que le fue conferido como prueba de reconocimiento a su eficaz y
dilatada labor en el ejercicio de su profesión en dicha localidad.
AMIGOS
DE GINES.
Formación musical surgida de la afición al cante por sevillanas
tan arraigado en el pueblo. Alfredo Santiago, Juan Antonio Hurtado y
los hermanos Bara fueron sus fundadores. Sus poemas “Gines
despierta de un sueño”, “Aunque corten las encinas”,
“Pastora Reina y Gitana”, “Pastora de las Marismas”, entre
otros, se hicieron populares en las voces del Grupo. Desde entonces
sus componentes han ido variando, unrelevo que no ha disminuido la
originalidad de sus cantes, su sensibilidad ni su amplio
reconocimiento artístico.
JOSÉ
MANUEL RODRÍGUEZ OLIVARES “EL MANI”.
Nacido
en Gines en 1961. Comenzó su carrera artística a los doce años en
el Coro “Virgen del Rocío” de Gines. Su imagen, su voz, su
forma de cantar, hacen de él un cantante carismático de gran éxito
en el mundo de las sevillanas.
MANUEL
CORTÉS DE LOS SANTOS. Matador
de toros nacido en Gines en 1949. Tomó la alternativa en Valencia
en 1968, siendo apadrinado por Antonio Ordóñez y teniendo como
testigo a Diego Puertas. Su toreo puro de ley le ha hecho abrir
muchas veces la puerta grande en distintas plazas. Cosos como el de
Madrid, Sevilla y otros de buen empaque y buena afición se le han
entregado sin reservas. Fue considerado en el mundo de los toros
como un torero de arte.
FERNANDO
CEPEDA MELO. Matador
de toros, nacido en Gines el 29 de mayo de 1964. Tomó la
alternativa en Madrid el 25 de mayo de 1987, en un cartel junto a
Rafael de Paula y José Luis Manzanares. Fernando ejecuta con
absoluta verdad las suertes del toreo, e imprime una plasticidad
deslumbrante. Sin afectaciones, con naturalidad, con elegancia, sus
verónicas son largas, de ejecución lenta, imposible de torear más
despacio. Fernando atesora un tipo de toreo, unas concepciones, que
no tienen fronteras en el mundo de los toros.
CARMEN
ITURBIDE GURRUCHAGA. María
del Carmen Imelda de Iturbide y Gurruchaga nació en Azpeitia (Guipúzcoa)
el 16 de julio de 1901, aunque desarrolló su magisterio en Gines.
Su padre, José de Iturbide, era natural de Azpeitia y de profesión
escribiente. Su madre, Eusebia Gurruchaga, natural de Azoitia, era
ama de casa. Sabemos que Carmen estudió interna en un colegio de
las monjas teresianas de una localidad que desconocemos, pero, al
decir de su hija, de inviernos rigurosos.
Ingresó
por oposición en el Grado Profesional del Magisterio en 1934, pero
no pudo terminar sus estudios hasta 1940, por avatares de la guerra
civil.
Carmen
Iturbide era una persona introvertida y tímida, poco dada a hablar
de sí misma y a expresar sus sentimientos, pero de gran
sensibilidad. Seria y con escaso sentido del humor, era
extremadamente perfeccionista y exigente consigo misma y con las demás
personas. Enemiga de la improvisación, era metódica y organizada
en su trabajo. Fiel a sus principios, poseía fuertes creencias
religiosas.
Conoció
a su marido en Valencia, donde se casó y tuvo a su hija Carmen, en
1937. Terminada la guerra, la familia fijó su residencia en Sevilla
y Carmen se incorporó a la escuela unitaria de niñas de Gines, en
1948.
A partir de este momento, trabajó con energía para reparar los
numerosos desperfectos del edificio en el que se alojaba la escuela
y renovar el mobiliario, consiguiendo un espacio digno para
desarrollar su actividad docente. Para ello, se dirigió al
Ayuntamiento y planteó que no impartiría clases hasta que el aula
no estuviese en condiciones.
Así se hizo: se pintó el colegio, se arreglaron las bancas, se
limpió el jardín y la escuela cambió de color; se pasó del negro
y lúgubre al blanco resplandeciente, blanco que todavía se
acentuaba más con el blanco de los “babis”, de los calcetines y
de los lazos del pelo.
Doña Carmen era partidaria del uniforme, pero como estrategia de
igualación social y como una forma de contribuir al ahorro de las
familias con pocos recursos económicos. Lo único que le importaba
era que el uniforme de las niñas estuviera limpio, aunque cosido o
remendado.
Lo más destacado de su labor docente fue el esfuerzo que desplegó
para elevar el nivel cultural de todas sus alumnas y el interés que
mostró por conseguir que la mayoría de ellas y, sobre todo, las
que estaban más capacitadas, continuasen sus estudios y accedieran
a algún tipo de carrera o de capacitación profesional. Sorprende
encontrar en aquella época una maestra tan comprometida en la
promoción social y cultural de la mujer, ya que éste era el eje básico
de su filosofía pedagógica. Su empeño por inculcar a sus alumnas
deseos de saber, estudiar y proyectarse en la sociedad, profesional
y personalmente, fue un deseo constante y una meta irrenunciable en
su trayectoria educativa.
Carmen Iturbide trabajaba apoyada en una pedagogía feminista que no
sólo se quedaba entre las cuatro paredes de su aula, sino que se
proyectaba fuera de ella, hasta las casas de sus alumnas, hogares
donde padres y madres concebían a sus hijas, exclusivamente, como
futuras amas de casa. Para cambiar esta concepción, se acercaba a
las casas o a los puestos de trabajo del padre y/o de la madre y les
“obligaba” a comprender que su hija tenía capacidades para
estudiar y que así debía ser. Algunos accedieron a sus deseos
otros no lo comprendían o no tenían suficientes recursos económicos,
pero esto no constituía un problema porque, en más de una ocasión,
ella se ofrecía a que estudiaran con los libros de su hija. Por las
tardes, preparaba a sus alumnas por libre para el ingreso en el
Bachiller; cada una aportaba lo que podía y, en algunos casos,
nada. Muchas de ellas son, hoy, profesionales de muy distintos ámbitos.
Por otra parte, procuraba atender a todas sus alumnas y si no podía
ser, por las tardes, en su casa, se ocupaba de aclarar las dudas ya
que no era partidaria de las clases particulares.
Era amante de las manualidades, a las que dedicaba buena parte de la
jornada y posteriormente organizaba exposiciones con ellas, y por
ello le fue concedido un “Voto de Gracias” por unanimidad, según
recoge el libro de actas de la Junta Local de Enseñanza de Gines en
el acta con fecha 3-7-51.
Con el paso del tiempo llegó a ser directora de la Agrupación
Mixta de enseñanza, nombre que posteriormente adoptó el colegio.
Carmen Iturbide fue una gran profesional que cambió en Gines la
concepción exclusiva de la mujer como ama de casa y formó
generaciones de mujeres profesionales.
Se jubiló forzosamente al cumplir 70 años, el 16 de julio de1971,
dejando atrás una extraordinaria labor.
Cuando se jubiló se dedicó al cuidado de su marido que estaba
enfermo, más tarde cayó ella enferma y tras una larga debilidad física
producida por una enfermedad mal diagnosticada murió, el 11 de
enero de 1994.
|
 |